Volvía para ver una situación inusual. Kwyer y Valentina
se encontraban cara a cara, no solo eso, sino que la presencia de Kwyer era
diferente a la que conocía.
Valentina
debería haber sentido mi regreso pero ella no reaccionó, solo se mantenían
viéndose a los ojos.
Esta
sensación me daba temor, empecé a sudar frío y marear me. Todo se distorsionó.
-¡¡Etw..!!
Alguien
me estaba llamando, algo húmedo golpeó mí rostro ¿Lluvia?
Mis
párpados pesaban mucho.
-¡¡Etwhal!!
Me oí
nombrar forzando a abrir los ojos.
Kwyer
estaba llorando con su rostro muy cerca del mío.
-Fue una
mala idea dejarte ir solo.
Valentina
me recriminó mientras rascaba su cabeza.
-Perdón
por preocuparlas.
-En tu
condición, el sólo moverte ya es pedir demasiado.
Ella se
acercó a mí pero Kwyer negó apartando a Valentina con su mano.
-Etwhal,
no me odies por esto.
Kwyer
apoyo su mano sobre mi operación sangrante, haciendo que sienta calor en ese
lugar y como si un golpe de corriente recorriera todo mi cuerpo, empecé a
sufrir un dolor intenso que jamas había sentido.
-¡¿Kw..y..er...?!
-pregunté apretando los dientes.
Noté que
algo en ella cambio, no se que podría ser pero ella no era la persona que yo
conocía hasta ahora.
-Soy y a
la vez no soy la Kwyer que conoces.
Pasó su
mano sobre mi frente y un mareo intenso empezó a distorsionar mi comprensión de
todo.
-Reconocimiento
en proceso...Daño interno registrado...Influencia de un agente externo
detectado...Comenzando aplicación de psión metabólico.
Entre
las palabras de Kwyer podía sentir un calor más y más fuerte que me hacía
retorcer de dolor y desesperaba más cada segundo.
Con el
rabillo del ojo pude ver a Valentina que no se movió, solo me veía con dolor en
sus ojos evitándome la mirada.
Mis
alaridos no se detuvieron hasta que kwyer dijo unas palabras.
-Estimulo
completo, regresando a condición habitual.
Estaba
agotado, jadeaba intentando llenar mis pulmones con oxigeno, sin poder entender
que había ocurrido.
-¿Qué
fue lo que hiciste?
Pregunte
desorientado, no tenia fuerzas ni para ponerme en pie.
-Alexander,
deberías primero agradecerle.
Quién
dijo esas palabras no fue otra sino Valentina, ella entendía algo que yo no.
Se paro
a mi lado bajando hasta mi y palmeo la operación.
-Nunca
había visto algo así.
Podía
sentir el frío en lugar donde tenia la operación, pero no podría decir que
había una herida allí.
-¿Puedo
saber que fue lo que hiciste?
-No se
explicarlo bien, pero use mi energía para estimular la recuperación natural de
tu cuerpo.
Su
rostro se mantuvo inexpresivo.
Ella
obligo a mí cuerpo a curarse a alta velocidad ¿Siquiera eso es posible?.
-Ya
observe lo suficiente.
Valentina
se levanto de mi lado desplegando sus alas.
-Ya
deberías entender al ver mi mundo interior que soy una amenaza, pero no puedo
huir en este momento, ni tampoco tengo la condición para ello.
-¿Por
qué te llamas una amenaza?
Pregunte
de forma inconsciente.
-Tengo
otra Kwyer dentro de mí, dos en un cuerpo.
Esa
respuesta me tomó por sorpresa, pero si quería ayudarle debía conocer más de
ella, incluyendo su otro yo.
-¿Cual
es la que conozco? ¿La verdadera?
Ella
pasó su mano por mi frente, haciendo que le observara con más atención
centrándome en su belleza y haciendo a mi corazón latir. Me levante al momento
de notarlo mientras una pequeña sonrisa se formaba en sus labios.
Al ver
que me levante ella me abrazo y luego me ayudo a ponerme en pie.
Ella
cerro sus ojos y dio un largo suspiro. En ese momento me di cuenta que ella
cambió, podía notarlo cuando ella volvió a abrir sus ojos.
-Nací en
otro mundo, llegue a luchar varias guerras en él, y cuando este colapsó,
terminé aquí mediante una cápsula y criogenia.
Dio un
paso tras otro hasta la casa y entró sin más.
En su
interior era una vieja casa de madera con pisos de cerámica. La seguimos en
silencio sin prestarle atención al lugar. Continuamos hasta llegar a unas
escaleras que bajaban a un oscuro sótano. Se podía sentir la humedad subiendo
por las escaleras hasta golpearnos de frente.
Bajamos
encontrando una pieza baja, al fondo de esta, había una puerta que ella abrió
sin esfuerzo dando lugar a un largo pasillo.
Mientras
seguíamos tras Kwyer, no veía nada, pero ella y Valentina parecían ir como
quien pases por un parque.
Después
de 5 minutos llegamos a otra habitación y una nueva escalera que bajaba a algo
parecido como una cueva.
En esa
cueva, no en esas catacumbas habían huesos de animales y algunos que parecían
humanos, me daba un escalofrío en la espalda.
Luego de
seguirla durante unos diez minutos más, entramos en algo parecido a un cráter y
en medio de este había un óvalo gigante, una cápsula dentro de otra estructura
de un color negro carbón.
-¿Qué es
esto?
Pregunté
sin poder bajar la cabeza del gran tamaño que tenía.
Kwyer
pasó al lado de esa estructura y llegando a la cápsula, paso su mano en esta,
con cierta nostalgia en su mirada.
-En esta
cápsula llegue a este mundo.
Su
rostro no podía salir de mi cabeza, pero al lado de esa cápsula irreal, no pude
evitar pensar que esa tecnología estaba fuera de cualquier cosa que llegué a
conocer.
-¿Cómo
esto terminó acá?
Hice esa
pregunta mientras iba a su lado, con temor a su respuesta.
Valentina
estaba atónita dando vueltas a esa cosa, mientras observaba todo con emoción.
-Estuve
muchos siglos en criogenia-, respondió observando la nave- mi capsula quedo
sepultada bajo tierra, una excavación minera la descubrió por accidente,
ocultaron todo queriendo la tecnología de mí nave hasta que lograron
despertarme.
El
rostro de Kwyer por primera vez enseño el enojo, me hice a un lado y Valentina
se acercó más a mí.
-¿Qué
les hiciste?
Preguntó
ella apoyando su mano en la empuñadura.
-Ellos
me torturaron, mi otro yo...- ella mordió sus labios- ...lo sufrió todo -agachó
la cabeza apretando los dientes-. Desperté- había odio en su mirada-, iba a
despedazarlos, era mi intención -suspiró dejando caer sus brazos- ella no me
dejo, les perdonó.
Valentina
y yo estábamos sorprendidos de sus palabras.
»Esas
personas que la hirieron tanto, los perdonó- golpeo la capsula con fuerza -,
pero no lo podía permitir. Esperé el momento y nos liberé, destruyendo el lugar.
Podía
sentir su enojo, de estar en su lugar, yo también les odiaría.
Aun que
quería decirle algo, no habían palabras que decir ante esa situación.
-Aproveche
que ella dormía, si lo hacia no me detendría.
»Se
asustaron al verme libre, me atacaron.
Valentina
saco su mano de la empuñadura.
-Me
había limitado a solo dañar el lugar, pero si no los detenía, eso seria un
círculo sin fin -ella dio un respiro -. No los mate, pero si les herí y luego
me encargué de sus mentes, borrando todo lo referente a nosotras.
Ella
acarició de nuevo la cápsula.
-Incluso
a mi otra yo.
Con esa
última frase todo cobraba sentido.
-¿Cómo
llegamos al hoy? ¿A lo que paso con Etwhal?
Esas
palabras de Valentina me sacaron de si.
-No es
difícil pensarlo, pero él debe saberlo, después de todo es por él que estoy
haciendo todo esto.
Ella me
miró y dio una gran sonrisa que nunca antes había visto.
-Mí otra
yo, lo observaba todo el tiempo, ese sentimiento tan absurdo que ella generó, pero
a su vez, era lo que le hacia falta para despertar.
No
entiendo nada de lo que hablan.
-Su
poder.
-¿Sus
poderes dependen de sus emociones?
¿Cómo
puede ser eso? no, es posible eso, usar su poder en base a sus emociones es
algo que algunas especies podrían hacer.
-Ella
usando sus poderes, hizo un hueco en la barrera permitiéndote pasar.
Valentina
oía en silencio, ella parecía entender todo.
-Por
mucho tiempo había ocultado mi existencia, pero eres necesario para su completo
despertar.
Muchas
dudas ocurrían en el momento de oírla, pero aun asi yo quería ayudarle.
-Si te
soy de ayuda, entonces solo tienes que pedirme lo que necesites.
Valentina
me observó dando un largo suspiro, luego miró a Kwyer y al hacerlo palmeo la
empuñadura de su espada.
-Ya
empieza a ser molesto estar de espectador, ya es hora de que le digas la
verdad.
Kwyer
chasqueó la lengua y arrugo la frente apretando los ojos.
-¿De qué
hablan? ¿Pasó algo, Kwyer?
Ella no
dijo nada, mantuvo silencio, que solo fue alterado por el despliegue de las alas
de Valentina.
-Ah...
Lo entiendo, le diré.
Trague
saliva, mi corazón casi se detiene. Kwyer apoyó sus manos en mi pecho y luego
su cabeza, susurrando entre ello.
-Lo
lamento mucho.
Un golpe
fuerte llego a mi cabeza, aturdido y desorientado, no entendía lo que pasaba a
mi alrededor.
Kwyer y
Yuti estaban hablando, que pasa, sus palabras no llegaban a mi.
Acabo de
darme cuenta, Kwyer esta de pie, caminó todo el trayecto hasta acá. No debería
ser así, no en su condición, incluso sus movimientos son fluidos y aunque se
que tiene otra personalidad, aún así eso no debería explicarlo, siento que algo
no esta bien, para empezar que fue lo que ella me acaba de hacer, diablos no
entiendo nada.
Valentina
me observó de reojo y sonrió, eso no es común.
Volví
mis ojos hacia Kwyer, pude notar un gran cambio, esa sensación de estar a su
lado no esta, es como si ella fuera extraña para mi.
-¿...tiende...
...lgo... de l... que hab...os?
Sus
palabras no llegaban bien a mis oídos, era como si tuvieran interferencia entre
ellas.
-No
puedo oírte bien ¿Qué me hiciste?
Ella
mantuvo silencio y apoyando su mano en mi mejilla, sus palabras llegaron a mi.
«Entiende
esto por favor, no podía evitar hacer eso. Usé mis poderes sobre ti para
mantenerte a mi lado, sé que estaba mal lo que hice, pero te necesito».
Esas
palabras llegaron directo a mi cerebro, eran sinceras de eso no hay duda.
-Lo
siento, no entendí nada y siendo honesto, ni me había enterado de lo que me
habías hecho.
-Este si
es el Alexander que conozco, tan despistado como siempre.
Las
palabras de Valentina tenían algo de burla, sin embargo, ella se veía aliviada,
su mano dejo la empuñadura y suspiró mientras dejaba caer sus hombros. Esos gestos
fueron los más honestos.
-Podría
entenderlo, si me explicas por que razón me necesitas.
Ella
respiró hondo y me observó a los ojos, ese color irreal de pupilas, son
hermosas, pero sus ojos muestran determinación.
-Ella
necesita a alguien a su lado, no podre cuidarla siempre.
Son la
misma persona ¿Cómo no podría cuidarla?
La
observe por un momento, no veía error en sus palabras, eso debe tener otro
significado.
-No
entiendo tus razones, aun asi no veo razón para alejarme de ella.
Ella
abrió grande los ojos, quedando boquiabierta.
-¡¿Entiendes
lo que paso?!
-Usaste
tus habilidades para manipularme.
Siendo
sincero me da algo de temor saber que me usaron, más aun no saber cual es la
razón de eso. No me hicieron nada, solo pasaba tiempo con ella, entonces ¿Cual
es su objetivo? Diciendo que necesita a alguien a su lado, solo suena a una
excusa. Si es una mentira en ello algo de verdad tiene que existir, entonces
¿Cuál es esa verdad?
Mientras
hacia mi análisis mental, Kwyer tocó algunas cosas en esa nave.
-Creo
que saber esto podría ayudar.
Una
proyección en un idioma extraño, comenzó a mostrarse frente a nosotros. Lo más
llamativo eran esas dos cápsulas que se veían en esta, una era semejante a la
de Kwyer y la otra tenia unos colores más oscuros.
-La otra
cápsula cayo en este mundo también, en realidad nuestro destino era otro, pero
por alguna interferencia externa ambas cayeron en este mundo.
Quería
preguntar algo pero me ganaron ese lugar.
-¿Quién
vino en ella?
La
pregunta de Valentina hizo a Kwyer arquear las cejas afilando sus ojos.
-Critha,
antes una compañera, ahora la peor traidora de mi mundo.
Ella
caminó a mi lado aferrándose a mi brazo. Podía sentir su cuerpo temblar.
-Hace ya
rato que quiero preguntarte- ella me observó de lado- ¿Cómo es que estas en
pie? ¿No tenias problemas para ello?
Ella me
sonrió aferrándose con más fuerza.
-Te lo
explicare, mi raza era débil físicamente comparándola con las suyas, pero
nuestra inteligencia y nuestros avances tecnológicos como ves, estaban muy por
encima -Valentina me observó apretando los dientes, también noté ese pequeño
insulto camuflado-. Hubo un ataque, una raza extraña demostró que nuestras
armas eran inútiles.
Otra
raza problemática. Espero que no estén paseando por estos lados.
-Podíamos
vencerles, pero junto a sus filas, una pandemia venía con ellos, la misma que
diezmó a mi raza -ella apretó mi brazo junto a sus dientes-. Aquellos que
sobrevivimos, desarrollamos habilidades y en mi caso una doble personalidad
-ella dirigió sus ojos al suelo murmurando-. La locura que generó en otros,
destruyo nuestro mundo.
La
envolví con ambos brazos y apreté su cabeza contra mi pecho.
-¿Qué
haces?
-Cuidar
de Kwyer, por supuesto.
Forcejeó
en un comienzo, luego se relajó apretando mi espalda, con su frente enterrada
en mi pecho.
Valentina
nos veía con una sonrisa entre labios.
Pero
Kwyer olvido todo, me abrazo con fuerza refregándose a mi pecho, soltando un
bonito suspiro.
-Esto me
hace feliz.
Murmuró,
al darse cuenta de sus palabras soltó mi espalda y me empujo separándonos.
-¡¡Con
eso me refiero a mi otro yo, no lo pienses mal!!.
Exclamó
a prisa. Su piel albina paso a un tono rojizo en cuestión de segundos.
-Aún no
entiendo que hacemos aquí, eres fuerte, no entiendo que buscas.
Valentina
la interrogó, cambiando el ambiente.
-Por que
necesito su ayuda.
Apuntándome
con sonrisa en labios.

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