martes, 23 de octubre de 2018

Capítulo 06

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Volvía para ver una situación inusual. Kwyer y Valentina se encontraban cara a cara, no solo eso, sino que la presencia de Kwyer era diferente a la que conocía.
Valentina debería haber sentido mi regreso pero ella no reaccionó, solo se mantenían viéndose a los ojos.
Esta sensación me daba temor, empecé a sudar frío y marear me. Todo se distorsionó.
-¡¡Etw..!!
Alguien me estaba llamando, algo húmedo golpeó mí rostro ¿Lluvia?
Mis párpados pesaban mucho.
-¡¡Etwhal!!
Me oí nombrar forzando a abrir los ojos.
Kwyer estaba llorando con su rostro muy cerca del mío.
-Fue una mala idea dejarte ir solo.
Valentina me recriminó mientras rascaba su cabeza.
-Perdón por preocuparlas.
-En tu condición, el sólo moverte ya es pedir demasiado.
Ella se acercó a mí pero Kwyer negó apartando a Valentina con su mano.
-Etwhal, no me odies por esto.
Kwyer apoyo su mano sobre mi operación sangrante, haciendo que sienta calor en ese lugar y como si un golpe de corriente recorriera todo mi cuerpo, empecé a sufrir un dolor intenso que jamas había sentido.
-¡¿Kw..y..er...?! -pregunté apretando los dientes.
Noté que algo en ella cambio, no se que podría ser pero ella no era la persona que yo conocía hasta ahora.
-Soy y a la vez no soy la Kwyer que conoces.
Pasó su mano sobre mi frente y un mareo intenso empezó a distorsionar mi comprensión de todo.
-Reconocimiento en proceso...Daño interno registrado...Influencia de un agente externo detectado...Comenzando aplicación de psión metabólico.
Entre las palabras de Kwyer podía sentir un calor más y más fuerte que me hacía retorcer de dolor y desesperaba más cada segundo.
Con el rabillo del ojo pude ver a Valentina que no se movió, solo me veía con dolor en sus ojos evitándome la mirada.
Mis alaridos no se detuvieron hasta que kwyer dijo unas palabras.
-Estimulo completo, regresando a condición habitual.
Estaba agotado, jadeaba intentando llenar mis pulmones con oxigeno, sin poder entender que había ocurrido.
-¿Qué fue lo que hiciste?
Pregunte desorientado, no tenia fuerzas ni para ponerme en pie.
-Alexander, deberías primero agradecerle.
Quién dijo esas palabras no fue otra sino Valentina, ella entendía algo que yo no.
Se paro a mi lado bajando hasta mi y palmeo la operación.
-Nunca había visto algo así.
Podía sentir el frío en lugar donde tenia la operación, pero no podría decir que había una herida allí.
-¿Puedo saber que fue lo que hiciste?
-No se explicarlo bien, pero use mi energía para estimular la recuperación natural de tu cuerpo.
Su rostro se mantuvo inexpresivo.
Ella obligo a mí cuerpo a curarse a alta velocidad ¿Siquiera eso es posible?.
-Ya observe lo suficiente.
Valentina se levanto de mi lado desplegando sus alas.
-Ya deberías entender al ver mi mundo interior que soy una amenaza, pero no puedo huir en este momento, ni tampoco tengo la condición para ello.
-¿Por qué te llamas una amenaza?
Pregunte de forma inconsciente.
-Tengo otra Kwyer dentro de mí, dos en un cuerpo.
Esa respuesta me tomó por sorpresa, pero si quería ayudarle debía conocer más de ella, incluyendo su otro yo.
-¿Cual es la que conozco? ¿La verdadera?
Ella pasó su mano por mi frente, haciendo que le observara con más atención centrándome en su belleza y haciendo a mi corazón latir. Me levante al momento de notarlo mientras una pequeña sonrisa se formaba en sus labios.
Al ver que me levante ella me abrazo y luego me ayudo a ponerme en pie.
Ella cerro sus ojos y dio un largo suspiro. En ese momento me di cuenta que ella cambió, podía notarlo cuando ella volvió a abrir sus ojos.
-Nací en otro mundo, llegue a luchar varias guerras en él, y cuando este colapsó, terminé aquí mediante una cápsula y criogenia.
Dio un paso tras otro hasta la casa y entró sin más.
En su interior era una vieja casa de madera con pisos de cerámica. La seguimos en silencio sin prestarle atención al lugar. Continuamos hasta llegar a unas escaleras que bajaban a un oscuro sótano. Se podía sentir la humedad subiendo por las escaleras hasta golpearnos de frente.
Bajamos encontrando una pieza baja, al fondo de esta, había una puerta que ella abrió sin esfuerzo dando lugar a un largo pasillo.
Mientras seguíamos tras Kwyer, no veía nada, pero ella y Valentina parecían ir como quien pases por un parque.
Después de 5 minutos llegamos a otra habitación y una nueva escalera que bajaba a algo parecido como una cueva.
En esa cueva, no en esas catacumbas habían huesos de animales y algunos que parecían humanos, me daba un escalofrío en la espalda.
Luego de seguirla durante unos diez minutos más, entramos en algo parecido a un cráter y en medio de este había un óvalo gigante, una cápsula dentro de otra estructura de un color negro carbón.
-¿Qué es esto?
Pregunté sin poder bajar la cabeza del gran tamaño que tenía.
Kwyer pasó al lado de esa estructura y llegando a la cápsula, paso su mano en esta, con cierta nostalgia en su mirada.
-En esta cápsula llegue a este mundo.
Su rostro no podía salir de mi cabeza, pero al lado de esa cápsula irreal, no pude evitar pensar que esa tecnología estaba fuera de cualquier cosa que llegué a conocer.
-¿Cómo esto terminó acá?
Hice esa pregunta mientras iba a su lado, con temor a su respuesta.
Valentina estaba atónita dando vueltas a esa cosa, mientras observaba todo con emoción.
-Estuve muchos siglos en criogenia-, respondió observando la nave- mi capsula quedo sepultada bajo tierra, una excavación minera la descubrió por accidente, ocultaron todo queriendo la tecnología de mí nave hasta que lograron despertarme.
El rostro de Kwyer por primera vez enseño el enojo, me hice a un lado y Valentina se acercó más a mí.
-¿Qué les hiciste?
Preguntó ella apoyando su mano en la empuñadura.
-Ellos me torturaron, mi otro yo...- ella mordió sus labios- ...lo sufrió todo -agachó la cabeza apretando los dientes-. Desperté- había odio en su mirada-, iba a despedazarlos, era mi intención -suspiró dejando caer sus brazos- ella no me dejo, les perdonó.
Valentina y yo estábamos sorprendidos de sus palabras.
»Esas personas que la hirieron tanto, los perdonó- golpeo la capsula con fuerza -, pero no lo podía permitir. Esperé el momento y nos liberé, destruyendo el lugar.
Podía sentir su enojo, de estar en su lugar, yo también les odiaría.
Aun que quería decirle algo, no habían palabras que decir ante esa situación.
-Aproveche que ella dormía, si lo hacia no me detendría.
»Se asustaron al verme libre, me atacaron.
Valentina saco su mano de la empuñadura.
-Me había limitado a solo dañar el lugar, pero si no los detenía, eso seria un círculo sin fin -ella dio un respiro -. No los mate, pero si les herí y luego me encargué de sus mentes, borrando todo lo referente a nosotras.
Ella acarició de nuevo la cápsula.
-Incluso a mi otra yo.
Con esa última frase todo cobraba sentido.
-¿Cómo llegamos al hoy? ¿A lo que paso con Etwhal?
Esas palabras de Valentina me sacaron de si.
-No es difícil pensarlo, pero él debe saberlo, después de todo es por él que estoy haciendo todo esto.
Ella me miró y dio una gran sonrisa que nunca antes había visto.
-Mí otra yo, lo observaba todo el tiempo, ese sentimiento tan absurdo que ella generó, pero a su vez, era lo que le hacia falta para despertar.
No entiendo nada de lo que hablan.
-Su poder.
-¿Sus poderes dependen de sus emociones?
¿Cómo puede ser eso? no, es posible eso, usar su poder en base a sus emociones es algo que algunas especies podrían hacer.
-Ella usando sus poderes, hizo un hueco en la barrera permitiéndote pasar.
Valentina oía en silencio, ella parecía entender todo.
-Por mucho tiempo había ocultado mi existencia, pero eres necesario para su completo despertar.
Muchas dudas ocurrían en el momento de oírla, pero aun asi yo quería ayudarle.
-Si te soy de ayuda, entonces solo tienes que pedirme lo que necesites.
Valentina me observó dando un largo suspiro, luego miró a Kwyer y al hacerlo palmeo la empuñadura de su espada.
-Ya empieza a ser molesto estar de espectador, ya es hora de que le digas la verdad.
Kwyer chasqueó la lengua y arrugo la frente apretando los ojos.
-¿De qué hablan? ¿Pasó algo, Kwyer?
Ella no dijo nada, mantuvo silencio, que solo fue alterado por el despliegue de las alas de Valentina.
-Ah... Lo entiendo, le diré.
Trague saliva, mi corazón casi se detiene. Kwyer apoyó sus manos en mi pecho y luego su cabeza, susurrando entre ello.
-Lo lamento mucho.
Un golpe fuerte llego a mi cabeza, aturdido y desorientado, no entendía lo que pasaba a mi alrededor.
Kwyer y Yuti estaban hablando, que pasa, sus palabras no llegaban a mi.
Acabo de darme cuenta, Kwyer esta de pie, caminó todo el trayecto hasta acá. No debería ser así, no en su condición, incluso sus movimientos son fluidos y aunque se que tiene otra personalidad, aún así eso no debería explicarlo, siento que algo no esta bien, para empezar que fue lo que ella me acaba de hacer, diablos no entiendo nada.
Valentina me observó de reojo y sonrió, eso no es común.
Volví mis ojos hacia Kwyer, pude notar un gran cambio, esa sensación de estar a su lado no esta, es como si ella fuera extraña para mi.
-¿...tiende... ...lgo... de l... que hab...os?
Sus palabras no llegaban bien a mis oídos, era como si tuvieran interferencia entre ellas.
-No puedo oírte bien ¿Qué me hiciste?
Ella mantuvo silencio y apoyando su mano en mi mejilla, sus palabras llegaron a mi.
«Entiende esto por favor, no podía evitar hacer eso. Usé mis poderes sobre ti para mantenerte a mi lado, sé que estaba mal lo que hice, pero te necesito».
Esas palabras llegaron directo a mi cerebro, eran sinceras de eso no hay duda.
-Lo siento, no entendí nada y siendo honesto, ni me había enterado de lo que me habías hecho.
-Este si es el Alexander que conozco, tan despistado como siempre.
Las palabras de Valentina tenían algo de burla, sin embargo, ella se veía aliviada, su mano dejo la empuñadura y suspiró mientras dejaba caer sus hombros. Esos gestos fueron los más honestos.
-Podría entenderlo, si me explicas por que razón me necesitas.
Ella respiró hondo y me observó a los ojos, ese color irreal de pupilas, son hermosas, pero sus ojos muestran determinación.
-Ella necesita a alguien a su lado, no podre cuidarla siempre.
Son la misma persona ¿Cómo no podría cuidarla?
La observe por un momento, no veía error en sus palabras, eso debe tener otro significado.
-No entiendo tus razones, aun asi no veo razón para alejarme de ella.
Ella abrió grande los ojos, quedando boquiabierta.
-¡¿Entiendes lo que paso?!
-Usaste tus habilidades para manipularme.
Siendo sincero me da algo de temor saber que me usaron, más aun no saber cual es la razón de eso. No me hicieron nada, solo pasaba tiempo con ella, entonces ¿Cual es su objetivo? Diciendo que necesita a alguien a su lado, solo suena a una excusa. Si es una mentira en ello algo de verdad tiene que existir, entonces ¿Cuál es esa verdad?
Mientras hacia mi análisis mental, Kwyer tocó algunas cosas en esa nave.
-Creo que saber esto podría ayudar.
Una proyección en un idioma extraño, comenzó a mostrarse frente a nosotros. Lo más llamativo eran esas dos cápsulas que se veían en esta, una era semejante a la de Kwyer y la otra tenia unos colores más oscuros.
-La otra cápsula cayo en este mundo también, en realidad nuestro destino era otro, pero por alguna interferencia externa ambas cayeron en este mundo.
Quería preguntar algo pero me ganaron ese lugar.
-¿Quién vino en ella?
La pregunta de Valentina hizo a Kwyer arquear las cejas afilando sus ojos.
-Critha, antes una compañera, ahora la peor traidora de mi mundo.
Ella caminó a mi lado aferrándose a mi brazo. Podía sentir su cuerpo temblar.
-Hace ya rato que quiero preguntarte- ella me observó de lado- ¿Cómo es que estas en pie? ¿No tenias problemas para ello?
Ella me sonrió aferrándose con más fuerza.
-Te lo explicare, mi raza era débil físicamente comparándola con las suyas, pero nuestra inteligencia y nuestros avances tecnológicos como ves, estaban muy por encima -Valentina me observó apretando los dientes, también noté ese pequeño insulto camuflado-. Hubo un ataque, una raza extraña demostró que nuestras armas eran inútiles.
Otra raza problemática. Espero que no estén paseando por estos lados.
-Podíamos vencerles, pero junto a sus filas, una pandemia venía con ellos, la misma que diezmó a mi raza -ella apretó mi brazo junto a sus dientes-. Aquellos que sobrevivimos, desarrollamos habilidades y en mi caso una doble personalidad -ella dirigió sus ojos al suelo murmurando-. La locura que generó en otros, destruyo nuestro mundo.
La envolví con ambos brazos y apreté su cabeza contra mi pecho.
-¿Qué haces?
-Cuidar de Kwyer, por supuesto.
Forcejeó en un comienzo, luego se relajó apretando mi espalda, con su frente enterrada en mi pecho.
Valentina nos veía con una sonrisa entre labios.
Pero Kwyer olvido todo, me abrazo con fuerza refregándose a mi pecho, soltando un bonito suspiro.
-Esto me hace feliz.
Murmuró, al darse cuenta de sus palabras soltó mi espalda y me empujo separándonos.
-¡¡Con eso me refiero a mi otro yo, no lo pienses mal!!.
Exclamó a prisa. Su piel albina paso a un tono rojizo en cuestión de segundos.
-Aún no entiendo que hacemos aquí, eres fuerte, no entiendo que buscas.
Valentina la interrogó, cambiando el ambiente.
-Por que necesito su ayuda.
Apuntándome con sonrisa en labios. 

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